El miedo a la factura de la luz multiplica la venta de leña y pellets en Castellón

Los termómetros presentan que el verano se resiste a renunciar a Castellón, empero muchas familias de la provincia ya poseen claro cómo van a calentarse este invierno. Y entre cada una de las posibilidades ganan las estufas y chimeneas de leña y pellets.

El pánico a la factura de la luz ha multiplicado la comercialización de dichos sistemas de climatización y ha causado una auténtica locura por la energía que procede de la biomasa que, a pesar de que además ha incrementado de costo, todavía es muchísimo más económica que la electricidad o el gas.

Los domicilios y organizaciones miran más que jamás a la madera, el combustible más antiguo de todo el mundo, y las organizaciones que se dedican a su comercialización hablan de un auténtico furor. «Esta temporada hay muchísima demanda y la peculiaridad es que las compras se han anticipado. En pleno verano ya había pedidos», cuenta Paloma Oliver, gerente de Leñas Oliver, una compañía con bastante más de 30 años de vivencia y que a partir de Vilafamés vende y reparte leña y pellets tanto a particulares como a restaurantes o panaderías.

El pellet y la leña permanecen bastante más de moda que jamás en Castellón y su costo además está por las nubes. Los datos de la Organización de Clientes y Usuarios (OCU) revelan que el saco de 15 kilos de pellets costaba 4,5 euros en 2021, mientras tanto que este año vale 7,5 euros, aunque la acceso en vigor el pasado 1 de octubre de la rebaja del Impuesto al Valor Agregado (pasa del 21 al 5%) ha destruido abaratando su coste.

El boom de la demanda explica el levanta de los costos y aquel auge no es único del mercado nacional. Territorios como Alemania, Suecia o Austria compraban pellets a Ucrania y Rusia sin embargo al comenzar la guerra comenzaron a mercar masivamente en España y Portugal, ocasionando un récord de exportaciones y además de bajas reservas. «El estoc se ha vaciado, lo cual unificado al aumento de la madera y la energía sostienen el levanta de los precios», argumenta Enrique Madrid, gerente de Compellet, una compañía con base en Ribesalbes y dedicada a la construcción de este combustible.

No habrá desabastecimiento

Las fábricas como Compellet, que suministra este material a enormes organizaciones de repartición, trabajan a pleno rendimiento y a diario los teléfonos y correos electrónicos de su departamento comercial echan humo. «Recibimos denominadas de todo el territorio y además de Europa», incorpora Madrid que lanza un mensaje de paz. «Estamos atendiendo a nuestros propios consumidores con normalidad y en absoluto contemplamos un escenario de desabastecimiento».

Tanta biomasa comprada y almacenada en domicilios y organizaciones tiene que quemarse en cualquier lugar. Y allí es donde acceden en escena el número cada vez máximo de casas y negocios que apuestan por estufas y chimeneas que funcionan con pellets o leña. Los establecimientos dedicados a la comercialización de dichos sistemas de calefacción hablan de un auge en las ventas, más que nada en los últimos meses. «Hay un aumento clarísimo en las ventas, tanto de estufas como de chimeneas», describen en Foc Ambient, con origen en Borriol.

Chimeneas Manzana, con 30 años de vivencia y con base en Nules, además constata que el área vive un rato dulce. «Llevamos años con un crecimiento en las ventas tanto de estufas de leña como pellets, empero este año se nota más», argumentan. Y, por lo menos en este establecimiento, el producto estrella es la chimenea de leña, aunque además es la alternativa más compleja, debido a que necesita una salida de humos.

Empero, ¿qué cuesta una estufa que funciona con leña o pellet? Aunque la oferta es amplísima, en la mayoría de los casos las de leña alcanzan un costo de entre 500 y 1.500 euros, en lo que las de pellets i oscilan entre 600 y 2.000 euros. «La instalación es cara, empero se amortiza enseguida», resume Paloma Oliver, de Leñas Oliver. Por cierto, y según un análisis de la OCU, los gastos anual de calentar una casa de unos 90 metros cuadrados de área es de 1.255 euros por medio de radiadores eléctricos, en lo que si se usan el calor del pellet la cifra se queda en 545 euros al año.

Las ventajas del pellet

Enrique Madrid es de la misma crítica. «A la hora de usar un sistema de calefacción que funcione con pellets todo son ventajas. El costo de este combustible es muchísimo más económico, empero además es un material respetuoso con el cerro, cien por cien renovable y del que no se es dependiente del exterior, debido a que lo tenemos la posibilidad de descubrir en nuestra provincia», enumera el responsable de la organización Compellet.

Con el costo de la luz y el gas en cifras desorbitadas, no solo les va bien a las organizaciones de leña y pellets. Los elaboradores y vendedores de mantas y edredones además han notado que la demanda no deja de incrementar y organizaciones como Marie Claire, con base en Vilafranca, ya han anunciado que van a promover la venta de prendas térmicas.

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